La Policiaca – La Nota Roja De Mexico

Detienen a chivo expiatorio por ataque a bar, denuncian

Lunes 23 de mayo. El joven Gabriel Alfredo Martínez Godos se despidió de su madre y fue a solicitar empleo en la plaza comercial Crystal, en Xalapa, Veracruz. Había transcurrido un día de la masacre en el bar Madame de esa ciudad, crimen que desató indignación social, sobre todo de la comunidad LGBTTTI.

No regresó a casa. Ese lunes, varios hombres, que según testigos eran policías ministeriales, lo subieron por la fuerza a una camioneta cuando esperaba el transporte público después de que entregó solicitudes de trabajo en varios establecimientos del centro comercial.

Su defensa dice a MILENIO que la Fiscalía de Veracruz lo detuvo y mantuvo incomunicado durante tres días, lapso en el que, ya a disposición de las autoridades, un “testigo protegido” lo “identificó” como uno de los sujetos que dispararon en el abarrotado Madame la madrugada del 22 de mayo; lo “identificó” aun entre el caos de la matanza.

Jueves 26 de mayo. La Fiscalía General de Veracruz informó que Gabriel –en realidad dio a conocer las siglas GAMG– fue detenido como miembro del grupo de sujetos que abrió fuego en el centro nocturno y que dejó saldo de seis personas muertas y varias lesionadas.

A petición del fiscal Luis Ángel Bravo, la juez de control acordó un plazo de seis meses de prisión preventiva para el joven de 20 años a fin de realizar la investigación judicializada, etapa en la que el Ministerio Público tendrá que ampliar o sustentar sus elementos probatorios.

La familia de Gabriel asegura que es inocente, que nunca estuvo en el Madame; hasta el momento es la única persona detenida por el ataque en el bar y las autoridades no han dado a conocer avances de la indagatoria.

LA DEFENSA

El 17 de junio, los abogados Magda Zayas Muñoz, Ángel Muñoz Ocampo y Jacob Hernández Martínez asumieron la defensa de Martínez Godos y aseguraron que a pesar de la entrada en vigor del nuevo sistema de justicia penal, “en Veracruz se siguen fabricando presuntos culpables”.

Consideraron que en este asunto hay un “cúmulo de violaciones” a los derechos humanos y a los principios que rigen el nuevo sistema, como presunción de inocencia, debido proceso y defensa adecuada, entre otros.

“En este caso nos estamos orientando más a las irregularidades y violaciones a la ley, que a lo que sucedió en el bar, lo cual corresponde investigar a la fiscalía, aunque ésta prácticamente no tiene una sola prueba, al menos una sustentada, ni nada que sitúe al joven en el lugar de los hechos”, puntualizaron.

Los defensores no han tenido siquiera copia simple de la carpeta de investigación a petición de la fiscalía, lo que genera el temor de que esta pueda “sembrar” pruebas.

La penalista Zayas Muñoz no duda: “Es obvio que la detención responde a una presión social y a ese afán del gobierno veracruzano por demostrar que está cumpliendo a cabalidad con la demanda de justicia, con la detención del joven y la –aparente– fabricación de la carpeta de investigación, se dijo, estamos trabajando en el esclarecimiento de los hechos”.

VIOLACIONES

Ese 23 de mayo, Rosalva Godos Gómez, madre de Gabriel, lo esperaba en casa, donde él ayuda a cuidar a su abuela. Se enteró por testigos que había sido levantado en la parada de autobús de la plaza Crystal.

En redes sociales familiares publicaron la fotografía de Martínez Godos con la leyenda “desaparecido”, mientras que el 24 de mayo Rosalva acudió a la fiscalía para presentar una denuncia y las autoridades negaron que lo tuvieran detenido.

“Fue una burla, la fiscalía lo tenía desde el día 23, fue torturado y obligado a firmar declaraciones, sus huellas fueron tomadas en una lata de cerveza que se le obligó a sostener y luego a beber.

“Fue hasta el 26 de mayo que le dieron la oportunidad de marcar a la casa, y me dijo que lo habían detenido y que estaba en la Fiscalía de Coatepec, que ya lo iban a trasladar a Pacho, estaba golpeado”.

El día que le permitieron llamar a casa, el fiscal ofrecía una conferencia para vincularlo con el atentado en el Madame.

Dada la premura de la detención, el joven no contó con una adecuada defensa y se le vinculó a proceso. Los abogados coincidieron que en este caso hay violaciones graves al debido proceso.

“Primero fue privado de su libertad y posteriormente se solicitó la orden de aprehensión, cuando el nuevo sistema establece que para detener a una persona se requiere orden de aprehensión o bien que exista flagrancia, es decir, que se le detecte cometiendo un acto ilícito y en este caso nada de ello ocurrió. Todo fue armado.

Para vincularlo a proceso la juez de control ponderó como dato probatorio –ofrecido por la fiscalía– para establecer la probabilidad de participación en el hechos el joven, a un “testigo protegido”, que ni siquiera entendemos por qué tiene esa calidad, pues no cumple con los requisitos”.

La juez de control usó como dato de prueba para acreditar la probabilidad de participación, el dictamen 5264 –de fecha 25 de mayo–, el retrato hablado que rindió la persona con identidad resguardada J.A.A.H, quien posteriormente “corroboró” la identidad de Gabriel cuando, según él, vio su foto en redes sociales.

¿Te informaste? Dale
 
 

Deja tu Comentario

 

La selección y la colocación de noticias en esta página se ha determinado automáticamente mediante un programa informático.

La información que se muestra refleja el contenido disponible públicamente en la red.

Copyright © 2015 La Policiaca

Ir Arriba