Mexicano condenado a muerte en los EU hace 33 años "Enloqueció esperando"

Sin haberse comprobado su culpabilidad, el juarense César Fierro es el sentenciado que más tiempo lleva esperando en el “pabellón de la muerte” -33 años esta semana-, tiempo en el que 17 veces ha sido regresado del patíbulo a su celda en un diabólico juego de la “ruleta rusa” que finalmente le ha extraviado la razón.

A sus 55 años de edad, el de la Chaveña lleva más de la mitad de su vida enjaulado en una diminuta celda de dos por tres metros.

En esas tres décadas a su extraviada mente han llegado -como lejanos rumores- funestas noticias como el abandono de su mujer y la muerte de su madre y de su hermano menor que estaba discapacitado.

César Roberto Fierro Reyna, que nunca ha abrazado a su hija Cindy y que tampoco conoce a sus dos nietos, podría ser el próximo mexicano en recibir la inyección letal en los EU, pues el fiscal ha solicitado por enésima vez volver a calendarizar su ejecución.

Desde el principio de su largo enclaustramiento Fierro Reyna proclamó con insistencia su inocencia hasta que llevó a su mente más allá de la frontera de la cordura, para sumergirse en el estado demencial en que actualmente se encuentra.

A la fecha suman 10 los mexicanos que a través de la historia han recibido la Pena Capital o Muerte Legal en el vecino país, en donde -junto con Fierro Reyna-, otros 50 compatriotas aguardan su ejecución.

El primer mexicano ejecutado fue Agapito Rueda, quien fue electrocutado en la Silla Eléctrica en El Paso, el primero de noviembre de 1926 y el último Humberto Leal García, el 7 de julio del año pasado en la prisión de Huntsville, Texas, en donde se le aplicó la inyección letal.

Los derechohumanistas temen que en breve se desate una oleada de ejecuciones de mexicanos en los EU, en donde los estados de Texas, Virginia y Oklahoma concentran la mitad de las mil 200 ejecuciones registradas desde 1977, fecha en que se reactivó la pena de muerte.

COMIENZA LA INFAMIA:

La fría noche del 27 de febrero de 1979 el taxista paseño Juan Nicolás Castaño enfiló el auto de alquiler hacía uno de los puentes internacionales para llevar a Ciudad Juárez al cliente que viajaba en el asiento posterior.

De repente el pasajero se desfajó una Magnum .357 y disparó un certero plomazo apenas atrás de la oreja derecha del ruletero, de acuerdo a la crónica periodística del evento.

El carro de sitio, ya sin gobierno, paró su lenta marcha al topar con la banqueta del “Parque Modesto Gómez”, lo que aprovechó el asesino para apearse y perderse en la oscuridad, llevando consigo la cartera, el reloj y el abrigo del taxista.

Un niño que jugaba en ese parque escuchó la detonación y observó cuando el hombre descendía del taxi y huía a paso apresurado, según la misma historia periodística.

La responsabilidad de la investigación del crimen recayó en el agente Al Medrano. Cuando el detective llevaba cinco meses de fallidas investigaciones -a finales de julio de 1979-, en el mismo parque dio con el menor Gerardo Olague, quien le dijo que había presenciado los hechos.

Días antes Medrano había detenido y enviado a prisión a un vicioso mexicano de 23 años por robo y posesión de una pequeña cantidad de mariguana; César Roberto Fierro Reyna.

Tras su arresto el mexicano no fue informado de sus derechos a la asistencia consular, ni los funcionarios consulares mexicanos fueron informados de la detención de Fierro Reyna, a quien ni traductor se le nombró.

El investigador había mostrado una foto del juarense al muchacho y lo presionó para que lo reconociera como el autor del crimen, no obstante la oscuridad y la distancia a la que se encontraba el niño aquella noche, según lo reconoció el propio agente antes de su muerte en 1994.

Fue así como el 31 de julio de 1979 el muchacho declaró ante un juez haber visto a Fierro Reyna bajar del taxi, al tiempo que el detective Medrano echaba mano de la relación que mantenía con el entonces comandante de la Policía Judicial del Estado en Juárez, José Refugio Ruvalcaba Muñoz.

De inmediato éste ordenó a los agentes: Salvador Siller, Jorge Sagarnaga, Fidel Padilla y Salvador Osuna que detuvieran a la madre y hermanas de Fierro Reyna, según se pudo documentar después.

Luego, en la prisión de El Paso, Medrano dijo al nacido aquí el 18 de noviembre de 1956 que sus familiares serían torturadas si no aceptaba que había matado al taxista, de acuerdo a las revelaciones de Medrano en su lecho de muerte.

MEDRANO: POSTRER ACTO DE ARREPENTIMIENTO:

El investigador, en un postrer acto de arrepentimiento por la infamia, escribió una carta -firmada con su puño y letra-, en donde reconocía que cuando el mexicano estaba bajo su custodia le fue notificado que su madre y sus hermanas habían sido detenidas en Juárez.

Empero dicha carta testimonial no salió a la luz pública sino hasta 1995 -un año después de la muerte de Medrano-, cuando la declaración del menor ya había motivado la pronta integración del jurado, el cual en tan solo 15 días dio su veredicto: “¡Culpable!”.

La ironía de la vida quiso que fuera el “Día del Amor” cuando Fierro Reyna recibiera por primera vez la sentencia de Pena de Muerte, oprobio legal que impera en 90 países.

El 14 de febrero de 1980 el jurado de la Corte de Distrito 171 de El Paso halló culpable al paisano de asalto con agravantes y homicidio, por lo que fue condenado a morir por medio de una inyección letal.

La primera fecha fijada para su ejecución fue el 15 de febrero de 1994 en la prisión Ellis Unit de Huntsville, Tx., situada a 120 kilómetros de Houston por la Carretera 45.

El 25 de noviembre de 1983 Fierro Reyna fue trasladado de El Paso a la prisión de máxima seguridad de Huntsville, en donde durante su largo cautiverio el juarense aprendería a tutearse con la muerte.

En ese lugar el connacional se transformó en una cifra más; se convirtió en el número “650” del Death Row o lista de espera en el “pabellón de la muerte”.

Entonces comenzó el calvario y la infamia para el reo que cumple en estos días 33 años recluido y a quien en 17 ocasiones le han aplazado la sentencia.

Diecisiete veces, el preso, ha sido programado para la ejecución; en cada ocasión lo han preparado para morir y una vez incluso se despidió de su madre y se confesó ante el sacerdote.

Pero de último momento le informaron de una nueva suspensión y Fierro Reyna fue virtualmente bajado del patíbulo para conducirlo nuevamente a la celda, con un rayo de locura atravesando sus ojos y los nervios erizados y a punto del colapso.

HUSMEANDO LA MUERTE:

Por la presión de los paisanos, desde un principio el Consulado Mexicano en El Paso recibió la encomienda de agotar las opciones en la defensa, por lo que su primer abogado, David Dow, interpuso un recurso ante la Corte de Apelaciones del Quinto Distrito en Nueva Orleans.

La aplicación de la inyección letal fue suspendida temporalmente, pero más tarde, al rechazar el recurso la Corte de Apelaciones, se fijó el 10 de agosto de 1994 como nueva fecha de la ejecución.

En junio de 1994 Dow interpuso ante la Suprema Corte de Justicia (SCJ) el recurso conocido como “Writ of Certiorari”, para que el juez valorara las circunstancias atenuantes: “origen humilde, poca formación y adicción al alcohol”.

El abogado defensor echó mano de éste recurso porque él mismo creía que Fierro Reyna era en verdad responsable de la muerte del taxista. Sin embargo en esas fechas, y casi por casualidad, Dow dio con la carta escrita por el detective antes de su muerte.

Fue así que el caso dio un giro de 180 grados, al ventilarse que el mexicano había sido presionado sicológicamente para que se declarara culpable, de acuerdo al recuento periodístico.

Otra vez fue suspendida la ejecución; eterna amenaza que aun pende como un yugo sobre el preso número 650 del Death Row.

Incluso, la cuarta vez que fue aplazada la muerte del mexicano faltaban unos minutos para que el verdugo le inyectara las sustancias letales, por lo que el condenado se hallaba ya intimando con la muerte en ese penar infinito.

“Mientras tenga vida tendré esperanzas”, decía no obstante el reo en aquellos años, cuando pesaba 110 kilos y su espíritu no había sido avasallado por los largos años de vida en solitario.

En su última entrevista periodística, Fierro Reyna -con el intelecto oscurecido- dijo que ya no se acordaba “cómo es el exterior” y dijo también que ya no creía “ni en Dios”.

Pero hace 18 años, cuando gustoso recibía a los periodistas -ahora no recibe ni a su abogada-, declaró: “Uno se muere hasta que exhala el último suspiro”.

ÚLTIMO DESEO: COCTEL DE CAMARONES:

Más gozo reflejó el juarense cuando el 7 de agosto de 1994 el Cónsul de México en El Paso, Francisco González de Cosío, anunció que la Corte de Apelaciones en Austin había pospuesto indefinidamente la ejecución por considerar que su confesión fue arrancada por medio de la coerción.

Días antes Fierro Reyna había regalado sus pocas pertenecías. Su radio lo obsequió a su mejor amigo, el reo Steve Rodríguez, pues faltaban solo tres días para que la vida le fuera arrancada.

“Ya tenía listas las cartas póstumas que le escribí a mi madre y a Cindy”, dijo aquella vez refiriéndose a su hija que ahora -ya divorciada- cuenta con 33 años de edad, a la que procreó con su mujer Leticia, quien lo abandonó tras su encarcelamiento.

En su magro brazo derecho el juarense luce un tatuaje de una voluptuosa mujer desnuda con cabellera negra que lleva el nombre de “Lety” y en el otro luce unas flores y el nombre de “Cindy”.

En esa ocasión el reo ya había informado a la administración de la penitenciaría que su último deseo era “un coctel de camarones con jitomate y cebolla.

“En 15 años el coctel de camarón solo lo he visto en la televisión”, bromeaba Fierro Reyna cuando aun sabía sonreír.

“Ya había pedido como testigo a mi mamá y había escogido y platicado con los sacerdotes que actuarían como consejeros espirituales, quienes me prepararon para morir. Ahora todo depende de Dios para salir en libertad”, dijo a los periodistas tras conocer el fallo a su favor.

Pero nuevamente la maquinaria de la justicia de los EU se puso en marcha en contra del mexicano y se fijó nueva fecha para aplicarle la pena capital: 19 de noviembre de 1997.

UNA HISTORIA DE HUMOR NEGRO:

Como en una historia de humor negro, por enésima ocasión y a una semana de llevarse a cabo la sentencia ésta fue suspendida por la Corte Federal del Quinto Distrito, a fin de poder determinar si la Policía de El Paso cometió perjurio.

“Ahora voy a demostrar que la Policía de El Paso me torturó y que la de Juárez amenazó con torturar a mi madre con toques eléctricos si no me declaraba culpable”, declaró entonces el aun enjundioso reo mexicano.

“Los judiciales mexicanos allanaron la casa de mi madre y la metieron a la cárcel. A mí me detuvieron en El Paso y me golpearon en los huevos y en estómago. Yo estoy aquí nada más porque soy mexicano”, dijo el reo cuando todavía creía en la justicia.

Pero en lo sucesivo y debido a la profunda soledad que se vive en esa área de la prisión, el Nivel 3, para los “rebeldes” -23 horas en solitario en un cuarto de dos por tres metros-; Fierro Reyna comenzó a mostrar alteraciones en sus facultades mentales.

“Uno se puede volver loco aquí y, además, si sales libre ¿qué?; no tienes oficio ni nada”, se lamentaba ante los reporteros, ya sin resplandor de inteligencia en su mirada y con el germen de la locura en su mente.

“Cada que se acerca la fecha de mi ejecución me encomiendo a Dios”, decía cuando esposado de pies y manos era sacado a las jaulas en donde era entrevistado. Ahí se comunicaba por medio de un teléfono con el visitante que se encontraba al otro lado de un grueso acrílico.

En 1997 su hija Cindy solicitó ayuda al entonces gobernador Francisco Javier Barrio Terrazas: “Haga algo por favor antes de que sea demasiado tarde”, dijo la muchacha que entonces tenía 18 años.

Ella era una bebé cuando su padre fue hecho preso y a quien solo ha visto a través del acrílico de la sala de visitas de la prisión de Huntsville.

Su padrastro, Alfredo Murga, fue el primero en darse cuenta que Fierro Reyna había enloquecido: “En las últimas cartas me pone cosas que no entiendo; me está hablando de una cosa y luego me sale con otra que no tiene ninguna relación”.

En 1999, la última vez que subió a una báscula, el reo pesó 110 kilogramos, pero actualmente su peso es de alrededor de 50 kilos, reconocen en la misma prisión.

LA MUERTE DE SU MADRE:

Su mayor fortaleza, su madre Socorro Reyna, murió en el año 2000 y su único hermano varón, mismo que estaba incapacitado, también falleció prematuramente.

El 30 de mayo del 2002 la SCJ rechazó la última apelación interpuesta por la defensa, pero su caso fue llevado a la Corte de Justicia de la ONU en La Haya, misma que el 4 de febrero del 2003 ordenó que la ejecución fuera suspendida.

Para esas fechas, debido a su precaria condición física y mental, el mexicano cayó en coma y tuvo que ser hospitalizado de emergencia.

Tras su recuperación el reo se ensimismó y se encerró en un caparazón desde donde cortó comunicación con todo el mundo, incluyendo familiares y abogados.

“Antes era muy diferente y nos trataba con mucho respeto. Era grueso, gordo”, refirió su ex abogado Row, quien finalmente abandonó el caso.

“Si Fierro es ejecutado, será por un tecnicismo permitido por las autoridades que aceptaron una confesión bajo coerción”, declaró Dow al “San Antonio Express”, autor del libro “Executed on a Technicality”.

El tecnicismo legal al que se refiere Dow es la ofrecida por la Corte de Apelaciones Criminales de Texas en 1995, cuando concluyó que “aunque la confesión por coerción es un error constitucional, no daña el proceso contra Fierro”

Ahora su abogada es Sandra Babcock, del Programa de Asistencia Legal de Mexicanos en Pena de Muerte de la SRE, quien declaró recientemente: “Si alguien tiene todos los argumentos a su favor sobre la mesa para obtener su libertad es precisamente César Roberto Fierro”.

El optimismo de Babcokoc -dijo ella misma- reside en que últimamente la SCJ de los EU ha declarado ilegal imponer la pena capital a reos con retraso mental.

Además, en el 2004 la Corte Internacional de La Haya ordenó la revisión de los casos de los 51 mexicanos sentenciados a muerte, “porque en todos se afectó su derecho a que recibieran la asistencia consular de su gobierno, lo que perjudicó sus garantías para una adecuada defensa”.

No obstante el juarense sigue formando parte de la lista de connacionales que pueden ser ejecutados próximamente, más aun cuando el fiscal ha solicitado audiencia para la calendarización de la misma.

Ello debido a que el 24 de marzo del 2008 la SCJ determinó que Texas no tiene que acatar el Artículo 36 de la Convención de Viena, mismo que obliga a los gobiernos a notificar a los consulados acerca de los extranjeros detenidos.

En los 35 estados de los EU que aplican la Pena Capital se habían detenido las ejecuciones, porque la SCJ analizaba un caso de Kentucky que cuestionaba si un mal manejo de los venenos aplicados provocaba dolor insoportable y prolongada agonía.

Mark Warren, investigador de Human Rigths, dijo que la Corte concluyó que la inyección letal no es un castigo cruel o inusual o prohibido por la Constitución, por lo que las ejecuciones se reanudaron, esperándose una oleada de ellas en contra de los presos mexicanos.

Entre los 51 paisanos que esperan la muerte en EU se encuentran: el chihuahuense Ignacio Gómez Pérez, el regiomontano Ramiro Rubí Ibarra, el tamaulipeco Roberto Romero Ramos y los michoacanos Virgilio Maldonado, Daniel Ángel Plata Estrada y Félix Rocha Díaz

10 MEXICANOS EJECUTADOS:

El primer mexicano ejecutado fue Agapito Rueda, de 29 años, quien fue electrocutado en la Silla Eléctrica en El Paso el primero de noviembre de 1926, acusado de robo y asesinato.

El segundo fue Emiliano Benavides, el 8 de agosto de 1942 y luego hubo una pausa de casi 50 años, hasta que en 1993 fue ejecutado Ramón Montoya Facundo.

Luego tocó el turno, en 1996, a Irineo Tristán Montoya, acusado de asesinato y un año después a Benjamín Mario Murphy, bajo cargos de asesinato de una mujer de la Marina.

En el 2000 recibió la Muerte Legal Miguel Ángel Flores, acusado del secuestro, violación y muerte de una universitaria y en el 2002 Javier Suárez Medina, señalado como autor de la muerte a un policía encubierto.

En el 2006 tocó el turno a Ángel Maturino Reséndiz, “El Asesino de las Vías” y en el 2008 a José Ernesto Medellín, quien recibió la inyección letal tras haber sido acusado de dar muerte a dos adolescentes.

El martes 7 de junio del año pasado el regiomontano Humberto Leal García fue el último mexicano ejecutado, acusado de haber violado y dado muerte a la adolescente Adria Saveda, en hechos registrados en San Antonio el 21 de mayo de 1994.

Antes de que le aplicaran las inyecciones en la cámara de la muerte de la sala Walls del recinto carcelario, sus últimas palabras fueron: “¡Viva México!”.

Los únicos compatriotas que han salido bien librado tras haber sido sentenciado a Pena de Muerte son Mario Flores en el 2003 y el regiomontano Ricardo Aldape Guerra, en abril de 1997.

Aldape Guerra había sido acusado de matar a un policía en 1982 y los cargos se desvanecieron. Sin embargo, cuando fue dejado en libertad y regresó a México, estrelló su Jetta contra un camión en la carretera Matehuala-El Huizache, en San Luis Potosí.

Allí perdió la vida quien había sido recibido en su patria casi como un héroe, pues incluso participó en la telenovela “Al Norte del Corazón” de TV Azteca.

AMARGURA DEL ALMA:

“Qué horrible es ese hombre, nadie quiere acercársele. El señor Fierro es en verdad antipático”, dijo la responsable de dar información en la Unidad Carcelaria Allan B. Polusky de Livingston a un reportero que en vanó intentó entrevistar al juarense.

Pero ¿qué se puede esperar de un hombre al que le han robado 33 años de su vida y que lo han acorralado hasta la ignominia?

Tal parece que ante lo inhumano de su tortura, la locura viene a significar para el juarense un bendito y reconfortante bálsamo para su alma atormentada.

(Moisés Villeda)

¿Cómo te sientes tras leer esta noticia?
Noticias de Mexico publicadas por el 25 de Jul, 2012 a las 12:35 am •
Comentarios para : Mexicano condenado a muerte en los EU hace 33 años "Enloqueció esperando"

Las opiniones y comentarios expresados aquí no representan la opinión o el punto de vista de La Policiaca de ninguna manera. Evite escribir malas palabras e insultos. Los comentarios ofensivos serán borrados. Usted es responsable de lo que publica en el portal.

Comentar en Facebook


Los comentarios de Disqus estarán cerrados hasta nuevo aviso, gracias por participar
Noticia Siguiente:
Noticia Anterior:

Busquedas para esta noticia:

ricardo aldape guerra, ricardo aldape guerra wikipedia, mexicanos condenados a muerte en estados unidos, aldape guerra, lista de condenados a muerte en estados unidos, mexicanos ejecutados en estados unidos, ricardo aldape guerra accidente, ricardo aldape guerra historia, ricardo aldape, aldape guerra historia, mexicanos sentenciados a muerte en estados unidos, aldape guerra wikipedia, al norte del corazon ricardo aldape, roberto romero ramos condenado a muerte, preso en el extrangero caso mario flores,
La selección y la colocación de noticias en esta página se ha determinado automáticamente mediante un programa informático.
La informacion que se muestra refleja el contenido de informacion disponible publicamente en la red.