La muerte de los angelitos en Valle de Zaragoza

VALLE DE ZARAGOZA, Chih., (OEM).- No se sabe quién fue el primero ni tampoco cuántos cadáveres hay debajo del área conocida como “de los angelitos”, en el cementerio de Valle de Zaragoza.

Cientos de cruces son el vivo recuerdo de los niños que fallecieron a principios de los 40 por la falta de medicinas para tratar la neumonía y la desnutrición, en un pueblo lleno de pobreza que en ese entonces se consideraba demasiado alejado de las grandes ciudades. “Eran días a caballo a Parral, y más a Chihuahua”.

Algunas tumbas han sido remodeladas. Otras reflejan su antigüedad en la gastada madera de las cruces. La mayoría ya no tiene nombre. Muy pocas recibieron flores ayer Día de Muertos. El área de los angelitos fue la menos visitada…

Hablan poco de los niños que están enterrados. Fácilmente son más de cien. Pero casi nadie tiene un recuerdo. La mayoría fallecieron cuando estaban recién nacidos. Las historias van y vienen. Para muchos fue una epidemia que se soltó en el pueblo. Otras, estilo leyenda, tienen que ver con el más allá y el reclamo de las almas. Empero, lo que más encuadra es la falta de medicamento en ese entonces.

Las vías de comunicación eran nulas. La mayoría de la gente, sobre todo los pobres, tenían que atenderse con curanderos o a través de hierbas con recetas caseras. Para muchos no fue suficiente. Y fallecieron.

Don Juan tiene 70 años. Sus manos parecen de piedra. Empuña con fuerza el azadón y poco a poco arregla la tierra de la tumba donde yacen los restos de su hermana Lupita, quien falleció hace 63 años.

Con sus manos soba la tierra como su hubiera algo que no haya sido lastimado en esa época. “Mi hermana era más chiquilla que yo, apenas si la recuerdo. De algo se enfermó y no sobrevivió”.

¿No le dieron medicamento?

–No mi amigo. En ese entonces eran puras hierbas. A unos sí los curaban y a otros pos, pos… Aquí están. ¡Fíjese!

Para llegar a Parral mucha gente hacía hasta 5 días a caballo o en mula. Aunque nosotros llegábamos en tres porque conocíamos la veredas. Yo estaba muy chiquillo cuando íbamos a Parral a vender a dos pesos la carga de leña. Imagínese para llevar a alguien al hospital. ¿Pos cómo?

Sin soltar el azadón don Juan se sienta sobre la tumba que está junto a la de su hermana, la cual dice “aquí yace María Trinidad Alvídrez, de 16 años, en 1945. “A esta muchachita yo la conocí. La recuerdo muy bien. Estaba muy bonita la chavalita. Yo era un chiquillo. Ella se deshidrató y un médico de esos que a veces venían le puso sangre contaminada y no resistió. Se murió. Viera qué tristeza, oiga. En esa época se morían muchos niños y la gente los fue enterrando en esta área. Aquí pusieron puros niños. Ya para aquellos lados están los adultos y el panteón fue creciendo. En otra partes, pos ya están por familias”.

“Los pocos visitantes no conocieron a los difuntos que les llevan flores, como Herlinda Quintana, quien visita la tumba de su hermana. Pero no la conoció. Nació y murió muchos años. No precisa la fecha porque en la cruz ya no se nota. No hay quién le diga en qué año fue. Pero calcula que pudo ser a principios de los años 40, basándose en las tumbas de los lados.

–“Lo que sé es que conforme iban muriendo los iban sepultando en orden. Por eso tuvo que haber sido en esos años”, dedujo.

Doña Herlinda afirmó que su mamá le platicó que su hermanita falleció de neumonía y no hubo para las medicinas. Le dieron hierbas. No sobrevivió. La situación se repite entre las personas que ponen flores en las tumbas.

Don Heriberto Soto tampoco conoció a su hermano. Dice que murió hace como 70 años. Las pláticas son que se enfermó de neumonía y la historia se repite. No hubo medicinas. Las hierbas no fueron suficientes…

Muchas tumbas están olvidadas. Las cruces son el recuerdo vivo de una serie de historias de pobreza y necesidades. En esa época sólo los que tenían dinero podían ser atendidos y viajar a Parral o a Chihuahua. Se hacían tres horas en vehículo.

–“No, pos, viajar en camioneta o que hubiera una ambulancia. ¡No mi amigo! Fíjese, en una ocasión yo ya estaba más grande, viajé a Parral a vender la leña en una camioneta y ¡me mareé! Nosotros no sabíamos lo que era subirse a una cosa de esas, uno a pura mula.

De esas gentes que tenían dinero, los niños no están aquí, están allá entre los adultos, los niños de los ricos de esa época sí se atendieron con medicina y no con hierbas, esos… esos murieron de viejos”.

¿Cómo te sientes tras leer esta noticia?
Noticias de Mexico publicadas por el 03 de Nov, 2011 a las 12:35 am •
Comentarios para : La muerte de los angelitos en Valle de Zaragoza

Las opiniones y comentarios expresados aquí no representan la opinión o el punto de vista de La Policiaca de ninguna manera. Evite escribir malas palabras e insultos. Los comentarios ofensivos serán borrados. Usted es responsable de lo que publica en el portal.

Comentar en Facebook


Comentar en Disqus
Noticia Siguiente:
Noticia Anterior:

Busquedas para esta noticia:

muertes en valle de zaragoza,
La selección y la colocación de noticias en esta página se ha determinado automáticamente mediante un programa informático.
La informacion que se muestra refleja el contenido de informacion disponible publicamente en la red.